Es importante tener presente las dos condiciones propuestas por Newcom para considerar un grupo como formado, en primer lugar, que compartan normas y en segundo que los roles sociales se condicionan mutuamente. Otro postulado es el que señala que que al grupo hay que considerarlo como un sistema, en donde la alteración de una de sus partes altera a todo el conjunto de elementos. Es por lo que diferentes autores afirman que estas condiciones se cumplen en un grupo terapéutico, sin embargo, lo que le da la cualidad en tanto grupo psicológico es el grado de cohesión existente en el mismo.
El coordinador, en algunos casos, el terapetua, cumple las funciones de líder formal del grupo. Su función tiende a llevar a la participación de los integrantes y que se adapten a la vida común. Incluso para establecer a los participantes es importante la realización de una entrevista para establecer las motivaciones y acaso un diagnóstico que permita tener elementos de juicio para la formación de grupo.
No obstante no todos los autores con orientación psicoanalítica, comparten el criterio de tener una entrevista previa, incluso ningún tipo de contacto previo.
La opinión de una alumna es que conocer las características del individuo, le permite al coordinador no caer en los juegos neuróticos de los participantes, en sus demandas irracionales.
Otro opina no dar la información previa, pues de esa manera evita restringir la manifestación de ansiedades. El evitar el contacto permite ver la trasferencia más nitidamente, además de que previene sobre la tentación de dar interpretaciones individuales dentro del grupo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario